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Dentro del
Somontano pero en terreno llano se extiende su caserío en torno a la plaza
rectangular en la que se encuentra ubicada la iglesia parroquial. Calles
cortas y algunas estrechas, con trazado irregular desembocando en la plaza
y en las que pueden contemplarse grandes casas solariegas, entre las que
destacaremos, Bara, Secorum, Valles.

Importante
tradición alfarera que se remonta por los hallazgos arqueológicos a los
inicios de nuestra era. Alfar vivo y abierto de los Abió, cuya familia
Abió-Carrera alcanza una antigüedad de 700 años en el torno y horno en ese
lugar.
Museo de
cerámica, que muestra tanto la ollería de fuego como la alfarería de agua,
pasando por la tejería tradicional altoaragonesa.
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Su
parroquial en obra de sillería del primer tercio del XVIII es obra del
arquitecto oscense José Sofí. Su planta es de cruz latina cubierta de
lunetos. Su crucero tiene cúpula vaida, el ábside se cubre con bóveda
esquifada sobre planta pentagonal. Pequeñas capillas dispuestas en los
ángulos exteriores del crucero así como las sacristías, están cubiertas
con bóvedas de aristas. La entrada
se realiza por arco de medio punto cuyas dovelas forman un solo cuerpo de
planos progresivamente más prominentes dispuestos a manera de
platabandas. Torre que forma parte de la fachada, al noroeste, tiene un
primer cuerpo cúbico de sillería, sobre el que se alza un segundo cuerpo
de ladrillo aplantillado en que cada cara está enmarcada por pilastras
coronadas con capiteles corintios de piedra.
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Texto de Bizen y Antón d’o Rio, copiado del folleto editado por el
Ayuntamiento de Loporzano en 1998.

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